dimecres, 27 de gener de 2016

Sobre... Els cors que hi veuen

Obrint camins: el camino abierto por Jesús

La Júlia, quan vem començar la reunió mensual dels voluntaris, ens va llegir aquest text de José Antonio Pagola del llibre El camino abierto por Jesús:
Los evangelios van relatando con detalle episodios y actuaciones concretas de Jesús. Pero también ofrecen «resúmenes» o «sumarios» donde se describe su estilo de vivir: lo que quedó más grabado en el recuerdo de sus seguidores. El evangelio de Marcos recuerda estos rasgos: Jesús vive muy atento al dolor de la gente. Es incapaz de pasar de largo si ve a  alguien sufriendo. Lo suyo no sólo es predicar. Lo deja todo, incluso la oración, para responder a las necesidades y dolencias de las personas. Por eso le buscan tanto los enfermos y desvalidos. Citando una expresión de Benedicto XVI de su encíclica Caritas in veritatis, dice que el cristiano ha de ser como Jesús «un corazón que ve dónde se necesita amor, y actúa en consecuencia»Benedicto XVI mira el mundo con realismo. Reconoce que son muy grandes los progresos en el campo de la ciencia y la técnica. Pero a pesar de todo «vemos cada día lo mucho que se sufre en el mundo a causa de tantas formas de miseria material y espiritual»Quien vive con un corazón que ve, sabe «captar las necesidades de los demás en lo más profundo de su ser para hacerlas suyas». Si yo aprendo a mirar al otro como miraba Jesús descubriré que «puedo ofrecerle la mirada de amor que él necesita». El papa emérito no está pensando en «sentimientos piadosos». Lo importante es «no desentenderse» del que sufre. La caridad cristiana «es ante todo la respuesta a una necesidad inmediata en una determinada situación. Los hambrientos han de ser saciados, los desnudos vestidos, los enfermos atendidos, los prisioneros visitados»Es necesaria una atención profesional bien organizada. Benedicto XVI la considera requisito fundamental, pero «los seres humanos necesitan siempre algo más que una atención técnicamente correcta. Necesitan humanidad. Necesitan atención cordial»
Este texto de José Antonio Pagola de comentarios al evangelio de Marcos y lleno de citas de la encíclica Caritas in veritatis de Benedicto XVI, me ha parecido adecuado presentároslo precisamente en este Año de la Misericordia. Creo que ha de servir no solamente al cristiano comprometido en seguir el camino de Jesús, verdadero rostro humano del Padre misericordioso, sino a todos los hombres de buena voluntad...  El voluntario ha de ser un corazón que ve dónde se necesita amor y actúa en consecuencia. Ha de captar y hacer suyas las necesidades del prójimo, no desentenderse, sino responder a éstas. 
Hacemos compañía y ofrecemos amistad, atendiendo a la carencia de ella que viven personas solitarias, que perdieron a sus seres queridos o que no pueden tener la atención de sus propios familiares por diversas circunstancias, y hemos de estar dispuestos a apoyarlos en cualquier otra necesidad que detectemos y que esté en nuestra mano poder remediar o ayudar a encontrar solución.
Lo ideal sería que no hubiera ninguna miseria ni carencia de afecto en el mundo: no se necesitaría del voluntario. Pero, puesto que se dan tantas deficiencias, ahí estamos para ofrecer esa atención cordial y afectuosa que el ser humano pide a gritos. 
Sólo quiero animaros y animarme a mí misma a ser misericordiosos como el Padre que es lo que se nos pide en nuestra responsabilidad de voluntarios 
Gracias. Júlia